¿Por qué están de moda las residencias de los artistas latinos?
Por Gonzalo Jiménez, CNN en Español
Bad Bunny, Shakira, Carín León, Maná, Marc Anthony, Los Bukis. Todos estos artistas tienen en común que han sido las estrellas de residencias musicales en los últimos dos años, una tendencia que ha cobrado fuerza entre los músicos latinos más famosos.
Pero no siempre las residencias musicales tuvieron este prestigio. Sus orígenes son modestos y tienen como pionero al pianista Liberace, quien lanzó el concepto el 20 de abril de 1955 con una serie de conciertos en la sala The Clover Room en el Riviera Hotel de Las Vegas, Nevada.
Liberace terminaría siendo sinónimo de Las Vegas, al igual que Frank Sinatra y sus artistas amigos, conocidos como el Rat Pack (Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Joey Bishop), quienes montaron residencia musical en el Casino Sands de la ciudad durante años.
El éxito de Liberace y Sinatra atrajo a Las Vegas a artistas como Elvis Presley, quien no se encontraba precisamente en la cúspide de su carrera, pero que fue una sensación cuando fijó su residencial musical en el International Hotel, donde ofreció 636 conciertos en total, todos agotados.
“Las residencias son algo extraordinario, pues, en efecto, la gira de un artista es cada vez más aparatoso. Una cosa era antes el concierto de Mengano, que llevaba sus instrumentos, y otra cosa son los espectáculos inmensos, con diseño de luces, como el último concierto de Rosalía, que es algo extraordinariamente complejo, con toneladas y toneladas de equipos. Es preferible quedarse en un sitio y montar el espectáculo allí”, comenta César Miguel Rondón, autor de “El libro de la salsa: crónica de la música del Caribe urbano” y conductor del programa “César Miguel Rondón hoy” desde Miami, Florida.
Si bien las residencias musicales son una vieja tradición entre los artistas, el punto de inflexión para los músicos latinos fue la residencia musical de Bad Bunny, “No me quiero ir de aquí”, una serie de más de 30 conciertos realizados del 11 de julio al 20 de septiembre de 2025 en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, en San Juan Puerto Rico.
Discover Puerto Rico, la agencia de promoción turística de la isla, estimó que la residencia de Bad Bunny generó casi US$ 200 millones en impacto económico para el estado libre asociado. Las búsquedas de vuelos para la isla aumentaron 12% durante la residencia del artista y la ocupación hotelera se disparó 70% en relación con la ocupación del año anterior para esa misma época del año.
Además, al anunciar que no llevaría su gira mundial “Debí tirar más fotos” a Estados Unidos, la residencia musical en Puerto Rico adquirió un tono exclusivo, diferenciador, con ribetes históricos.
La lección de Bad Bunny fue aprendida por Shakira, quien inició el pasado 18 de septiembre una residencia de 13 conciertos en Madrid, España. La cantante colombiana comprendió que una residencia requería brindar una experiencia diferente a la de una gira.
Así surgió el concepto del Macondo Park (en homenaje al pueblo de la novela “Cien año de soledad”, de Gabriel García Márquez), un amplio recinto instalado en el Iberdrola Music, en el distrito de Villaverde, Madrid, donde tienen lugar los conciertos hasta el 12 de octubre.
Además de contar con artistas invitados en el escenario, como Dua Lipa, por ejemplo, Macondo Park cuenta con ocho pabellones diferentes. Estos estarán dedicados a la música, la moda, la gastronomía, la literatura, el arte y el cine, la cultura infantil y el universo artístico de la cantante colombiana (además de la danza y la celebración colectiva).
“Las residencias son una tendencia importante; claro, es para artistas que movilizan masas, que pueden entretener multitudes durante varios días seguidos. Los espectadores se trasladan de un sitio a otro, hacen turismo, es un gran negocio para las ciudades”, dijo Rondón, quien destacó el evento literario realizado dentro de los espacios de la residencia de Shakira como una novedad en este tipo de shows.
Polo Troconis, director de Programación de las emisoras Mix 98.3, Amor 107.5 Miami y Uforia Rock, en Miami, Florida, coincide con Rondón en el auge de las residencias musicales.
“Creo que estamos viviendo un momento muy interesante para la música latina, porque las residencias están cambiando la manera en que entendemos un concierto. Durante muchos años, la estrategia era hacer una gran gira, recorrer ciudades y llevar el artista hacia el público. Ahora estamos viendo otra posibilidad: crear un destino alrededor del artista y hacer que el público viaje hacia él”, dijo Troconis.
El impacto de Bad Bunny fue el detonador de este “boom” de espectáculos. “El mejor ejemplo, para mí, es Bad Bunny y lo que hizo en Puerto Rico. Ahí la residencia fue mucho más que una serie de conciertos. Consiguió que personas de diferentes lugares viajaran a Puerto Rico para vivir esa experiencia. Y eso tiene un impacto que va mucho más allá de la taquilla: hoteles, restaurantes, turismo, comercio, cultura y, sobre todo, una conexión emocional muy fuerte con el lugar de origen del artista. La residencia se convirtió prácticamente en un acontecimiento alrededor del cual se movió una ciudad y una industria”, añadió Troconis.
Rondón ve que las residencias han creado una brecha entre los artistas latinos. Cita, como ejemplo, el concierto que Ricardo Montaner ofrecerá este 13 de octubre en el Movistar Arena de Madrid. Los boletos ya están agotados. “Ese es el modelo de concierto tradicional y está bien. Pero Shakira no vendió solo dos horas de concierto, creo esta ciudad temporal en Madrid. Es un gran negocio, pero solo para súper estrellas, como Adele y Harry Styles… Los demás músicos: presentarán su concierto, los aplaudiremos y después diremos ‘¡qué bueno estuvo!’”, reflexiona Rondón.
Se desprende que las residencias musicales requieren de artistas consolidades, con un catálogo extenso y cierto nivel de producción que garantice un espectáculo distinto al habitual.
“Ahí es donde veo las diferencias entre las estrategias de los artistas. Shakira, por ejemplo, está demostrando que una residencia y una gira no tienen por qué ser conceptos opuestos. Puede existir una gran gira internacional y, al mismo tiempo, una residencia que permita desarrollar determinadas ciudades y ofrecer una experiencia más profunda y exclusiva”, aclara Troconis.
Una residencia más tradicional, al estilo de Frank Sinatra en los años 1960, es la que emprendió el cantante Marc Anthony con el espectáculo “Vegas… My Way” en el hotel y casino Fointenebleau en Las Vegas. Son 12 conciertos, iniciados el pasado 20 de septiembre y que culminan el 19 de septiembre de 2027.
“Marc Anthony hace también algo interesante. Su residencia en Las Vegas llega después de una carrera enorme de giras internacionales y de una relación muy consolidada con su público. En su caso, la residencia puede convertirse en una manera de capitalizar todo ese catálogo y toda esa historia, pero dentro de un formato más concentrado y con una producción que puede evolucionar”, dijo Troconis.
Esta fórmula también fue probada con éxito por la banda mexicana Maná, que impuso un récord en 2025 como la agrupación que más conciertos en estadio ha dado en la ciudad de Los Ángeles, según reportes locales. Maná completó una breve residencia de cinco conciertos en el KIA Forum de Los Ángeles, en noviembre de 2025, para alcanzar la cifra de 44 conciertos ofrecidos en estadios en la ciudad.
El artista mexicano Carín León, quien, pese a su juventud, cuenta con un catálogo extenso, fue más atrevido en su propuesta para una residencia, al erigirse este septiembre en el primero músico latino en presentar una residencia en el recinto Sphere de Las Vegas. “Quería contar esta historia de cómo he visto la evolución y cómo llegué a la Sphere, a través de mis ojos, y cómo veo la música, y cómo veo mi estado (Sonora), como veo todas esas cosas que, de cierta manera, nunca les di el valor, porque no conocía otras cosas”, dijo León a Juan Carlos Arciniegas, de CNN, en septiembre pasado.
“Carín León está llevando el concepto (de la residencia) a otro nivel con Sphere en Las Vegas, donde el propio espacio forma parte del espectáculo. Creo que ese es el gran cambio: la residencia ya no significa simplemente ‘voy a cantar varias noches en el mismo lugar’. Puede convertirse en una experiencia, en un destino y en una extensión de la marca del artista”, añade Troconis.
Las residencias de los artistas latinos llegaron para quedarse. Los Bukis, considerados pioneros cuando lanzaron su residencia de 15 conciertos en el hotel Park MGM de Las Vegas, de mayo a septiembre de 2024, abrieron el camino para otros artistas que cantan en español.
“Para la industria latina esto es especialmente importante porque demuestra hasta dónde ha llegado el poder de convocatoria de nuestros artistas. Ya no necesariamente tienen que ir detrás de la audiencia. En determinados momentos pueden conseguir que la audiencia viaje hacia ellos”, dijo Troconis.
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Con información de Juan Carlos Arciniegas y Erick E. Beltrán, de CNN en Español, y Jordan Valinsky, de CNN.