Skip to Content

El peor Brasil se vuelve a casa

Por Esteban Campanela, CNN en Español

Si los once jugadores que salieron al campo de juego este domingo en Nueva Jersey no hubiesen tenido una camiseta amarilla con cinco estrellas en el pecho, a nadie le sorprendería el resultado.

Hace rato que el país más ganador de la historia del Mundial no juega bien. Desde Qatar 2022 tuvo cuatro entrenadores. Salió segundo de su grupo en la Copa América 2024 y luego quedó eliminado en el primer mano a mano. Sufrió como nunca en las eliminatorias sudamericanas (hubiese ido a repechaje de no ser porque Conmebol recibió dos plazas extra). Ni siquiera tener al mejor extremo derecho del mundo y a uno de los mejores entrenadores de la historia fue suficiente para mejorar. Brasil se quedó afuera del Mundial en octavos de final. Brasil ya no es Brasil.

Para dimensionar esta temprana eliminación es importante contextualizar lo que significa el gigante sudamericano para el fútbol. Ganó cinco Copas del Mundo, más que cualquier otro país. Un premio consuelo es que seguirá siendo la más ganadora por cuatro años más, porque los países que tienen cuatro, Italia y Alemania, ya no compiten en este torneo.

Por otro lado, esta eliminación llevará a que Brasil iguale su peor récord de la historia. Llegará a 28 años sin ser campeón del mundo, la misma cantidad que transcurrió desde 1930 (el primer torneo) hasta el título de 1958. Bueno, en realidad es incluso peor, porque hubo menos competiciones en ese primer registro que ahora, debido a la interrupción por la Segunda Guerra Mundial. El último torneo que ganó fue Corea-Japón 2002, con un elenco plagado de cracks.

Los motivos de este regreso prematuro son varios. Pero principalmente hay uno muy claro: Brasil no tiene en este momento el talento que tuvo a lo largo de su historia. Parece mentira, pero es así. Si nos propusiéramos armar un once ideal con los mejores del planeta en este momento, sólo Vinícius Junior pelearía por un lugar. Por supuesto que tiene muy buenos jugadores. Rafinha es el extremo derecho del Barcelona y su lesión perjudicó mucho a la Canarinha. Marquinhos es el central titular del PSG, bicampeón de Europa. Alisson es un gran arquero, titular del Liverpool. Y podemos mencionar algunos más. Pero del nivel de la historia de Brasil no hay. Ninguno se acerca a la altura de Pelé, Ronaldo, Romario, Ronaldinho y tantos otros.

Neymar merece una nota aparte. Sin dudas, él sí está en el nivel de los grandes de Brasil. Pero su nivel viene en descenso en los últimos años. Lejos está de ese crack del Barcelona o de su primera etapa en el Santos. A diferencia de Messi y Cristiano Ronaldo, el brasileño no logró cuidar su físico para mantenerse en la élite, a pesar de tener “solo” 34 años. Incluso estuvo a punto de quedarse afuera de esta Copa del Mundo. Es una pena que el último gran 10 brasileño se despida así del Mundial. Sus lágrimas al final del partido entristecen a todos los amantes del fútbol, ya que se retirará sin cumplir su sueño más grande.

La llegada de Ancelotti había ilusionado a los aficionados, a los brasileños y a algunos más con distinto pasaporte. Uno de los técnicos más ganadores de la historia llegaba a la selección más ganadora. La Confederación Brasileña de Fútbol se animó a contratar a un extranjero por primera vez. Sus pergaminos en el Real Madrid, su carisma y su habilidad para sacar lo mejor de las estrellas lo convertían en el candidato ideal. El problema es que Brasil no tiene tantas estrellas. Hay que ser justos con el italiano: firmó contrato en mayo de 2025. Tuvo apenas un poco más de un año y solo 12 partidos antes de este torneo. Su experiencia no fue suficiente y no pudo quebrar con una estadística que lleva 96 años: nunca un seleccionado fue campeón del mundo con un entrenador extranjero.

Vinícius fue el único que estuvo a la altura de lo que se esperaba. El 7 del Real Madrid anotó cuatro goles en cinco partidos. Generó peligro permanentemente e intentó contagiar a sus compañeros y al público. Pero no fue suficiente. Lo único que puede reprochársele es no haber ejecutado el penal ante Noruega siendo el emblema de su selección. Por suerte para él y para Brasil, solo tiene 25 años y bastante tiempo para su revancha.

Apenas terminó el partido, Marquinhos declaró: “Esto es inexplicable. Es muy difícil hablar. (…) Es mi culpa, como capitán, y la de los jugadores más viejos. Tenemos que tener paciencia con los más jóvenes. Hoy el fútbol está muy equilibrado y nivelado. Le pido disculpas al pueblo brasileño”.

Llegará un tiempo de reflexión y cambios. La tarea es transformar esta tristeza en bronca y esa bronca en fútbol. El amor propio y el abundante talento tienen que empujar al pentacampeón a volver a ser el temible favorito que siempre fue. Miles de niños brasileños que viven con una pelota en los pies vieron hoy por televisión cómo Haaland arruinaba su sueño. Esos cracks del mañana serán los encargados de devolverle a Brasil lo que siempre fue de Brasil: el “jogo bonito”.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

KION 46 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.