Trump arremete contra Europa mientras cada vez más aliados rechazan los pedidos de ayuda de EE.UU.
Por Lauren Kent, CNN
Últimamente, el presidente de EE.UU. Donald Trump ha pedido mucho a sus aliados europeos: el uso de bases militares, el posible traslado de sistemas de defensa antimisiles y, en general, un mayor apoyo a las acciones militares estadounidenses contra Irán.
Muchas respuestas han sido tibias, con aliados que ofrecen un apoyo defensivo limitado, pero que también piden repetidamente una desescalada. Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, las peticiones de la Casa Blanca se encuentran con un rotundo “no”. O “nie, non, rifiuto”.
Esta semana, Italia denegó una solicitud estadounidense para que aviones aterrizaran en una base militar en Sicilia, según informó el martes la emisora estatal RAI.
RAI informó que “el plan (estadounidense) se comunicó mientras los aviones ya estaban en vuelo, y las comprobaciones revelaron que no se trataba de vuelos normales ni logísticos y, por lo tanto, no estaban cubiertos por el tratado (que existe) con Italia”. Un portavoz del Ministerio de Defensa italiano confirmó la información a CNN, pero declinó hacer más comentarios.
La oficina de la primera ministra Giorgia Meloni, una de las principales aliadas de Trump en Europa, afirmó que Italia actuaba “en pleno cumplimiento de los acuerdos internacionales vigentes”. Entre líneas, las declaraciones oficiales parecen indicar que Italia considera que cualquier acción ofensiva relacionada con los ataques contra Irán no cumple con dichos acuerdos.
Junto con Reino Unido, Francia y Alemania, Italia se ha sumado a los envíos de asistencia de defensa aérea a sus aliados del Golfo. Sin embargo, en lo que respecta a la ofensiva, Meloni se ha unido al coro de líderes europeos que califican la guerra en Irán de ilegal o, como ella misma lo expresó, “fuera del ámbito del derecho internacional”.
“Una cuestión clave para los países europeos es la legalidad”, declaró Kamil Zwolski, investigador sobre terrorismo y estudios de conflictos en el Royal United Services Institute (RUSI), con sede en el Reino Unido. “Cuando los europeos afirman que esta guerra carece de fundamento jurídico, se refieren a que las Naciones Unidas no la han aprobado; no existe ninguna resolución al respecto. También se refieren a que no se trata de una guerra de legítima defensa, ya que no había pruebas de un ataque inminente de Irán contra Estados Unidos o Israel”.
“Como mínimo, lo que esto significa es que esta guerra no fue acordada por los aliados de la OTAN. No fueron consultados”, declaró Zwolski a CNN.
En este contexto, se acumulan otros ejemplos de negativas y reticencias europeas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha sido quizás el más contundente, al reiterar su condena a los ataques estadounidenses y su postura de no autorizar el uso de bases militares ni del espacio aéreo español para ninguna actividad relacionada con la guerra en Irán.
Lejos de mostrarse cautelosa, la ministra de Defensa española, Margarita Robles Fernández, ha calificado la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel de “profundamente ilegal e injusta”.
Mientras tanto, el ministro de Defensa polaco ha declarado que el país no reubicará ninguna de sus baterías de misiles Patriot, que utiliza para proteger el flanco oriental de la OTAN en el contexto de la invasión rusa de Ucrania.
Las declaraciones del ministro se producen después de que el periódico polaco Rzeczpospolita informara el martes que Estados Unidos solicitó al país que considerara el redespliegue de una de sus baterías de misiles Patriot en Medio Oriente durante conversaciones extraoficiales con representantes polacos. Otros medios informaron que Estados Unidos planteó la misma pregunta a todos los aliados de la OTAN. CNN no pudo confirmar de forma independiente estos informes, pero solicitó comentarios a la OTAN, aún sin respuesta.
El Reino Unido anunció el martes el envío de sistemas de defensa aérea adicionales a los países del golfo Pérsico para apoyar la “defensa colectiva de los aliados” ante la persistencia de los ataques con misiles y drones de Irán en la región. Sin embargo, ni siquiera esto ha protegido a Londres de las frecuentes críticas de Trump.
El martes, Trump arremetió duramente contra los aliados europeos por no involucrarse más en la guerra, afirmando que Estados Unidos no estaría allí para ayudarlos en el futuro. “A todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a intervenir en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: Primero, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y segundo, armense de valor, vayan al Estrecho y ¡TÓMENLO! Tendrán que aprender a defenderse, Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros”, dijo Trump en una publicación en Truth Social.
“Irán ha sido, esencialmente, diezmado. Lo más difícil ya pasó. Vayan a buscar su propio petróleo”, dijo Trump.
En una publicación posterior, añadió: “Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados con suministros militares, sobrevolaran territorio francés”, y afirmó que Francia había sido “muy poco colaboradora” y advirtió que Estados Unidos lo recordaría.
“Trump ha sido asombrosamente inconsistente en sus críticas”, dijo el analista de RUSI, Zwolski. “Está pasando de ‘no necesitamos el apoyo de los aliados europeos’ a ‘¿por qué no nos ayudan? ¡Son unos desagradecidos!’”.
Zwolski también argumentó que los comentarios de Trump sobre la alianza de la OTAN han sido sorprendentes, ya que el presidente estadounidense indica que su país no estará tan dispuesto a defender a sus aliados en el futuro.
“El único país que se ha beneficiado directamente de la acción militar de la OTAN es Estados Unidos, cuando se invocó el Artículo Cinco de la OTAN por primera vez tras los atentados del 11 de septiembre”, dijo Zwolski. “Y los líderes europeos tienen razón al señalar que la OTAN es una organización de autodefensa colectiva… No es una organización que deba usarse como caja de herramientas para intervenciones extranjeras sin siquiera ser consultadas”.
Por supuesto, no toda Europa está de acuerdo en su respuesta a la guerra de Irán. Algunos países, como los bálticos, no estarán dispuestos a molestar a Trump dada su proximidad a la guerra en Ucrania. Y algunos, incluido el Reino Unido, probablemente seguirán intentando mantener un delicado equilibrio para preservar sus buenas relaciones con Estados Unidos.
Pero resulta significativo que incluso un supuesto aliado cercano, como el gobierno italiano de derecha, haya rechazado una solicitud militar estadounidense.
“La relación de Meloni con Trump siempre se ha basado más en la política que en las políticas públicas”, afirmó Riccardo Alcaro, jefe de investigación y coordinador del programa Global Actors del Instituto de Asuntos Internacionales (IAI), un centro de estudios con sede en Roma.
Alcaro señaló que ambos líderes comparten la oposición a la migración, pero las acciones de Trump en materia de aranceles, comercio, apoyo a Ucrania y, en general, seguridad internacional, no se alinean con los intereses de Italia.
El analista también expresó su opinión de que Trump “tiene en poca estima a los europeos, porque los considera aprovechados… En su opinión, Estados Unidos proporciona seguridad a los europeos. Pero los europeos están empezando a tener dudas al respecto”.
Es cierto que Estados Unidos sigue siendo “la principal garantía contra la agresión territorial contra cualquiera de los Estados miembros de la OTAN”, declaró Alcaro a CNN. Pero también es cierto que los europeos han estado financiando el apoyo militar a Ucrania sin la ayuda de la administración Trump, y que “la retórica que emana de Washington no resulta tranquilizadora para los europeos”.
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Con información de Antonia Mortensen, Sana Noor Haq y Tim Lister, de CNN.