Remesas a México caen en 2025 y rompen racha de más de una década en medio de la ofensiva migratoria de Trump
Por Rocío Muñoz-Ledo, CNN en Español
El envío de remesas a México cayó en 2025 terminando con una racha de crecimiento de más de una década, que los expertos atribuyen a cambios en el perfil demográfico de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos y al impacto de las deportaciones en medio de la dura ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump.
Según el reporte más reciente del Banco de México, el país recibió US$ 61.791 millones en 2025, frente a los US$ 64.746 millones registrados en 2024, una caída de 4,5 %.
Se trata del primer descenso anual desde 2013 y del más pronunciado desde 2009, cuando las remesas disminuyeron 15,5%, según el análisis de BBVA Research basado en datos del Banco de México.
Aunque el año cerró con números negativos, diciembre ofreció un respiro: los envíos alcanzaron US$ 5.322 millones, un crecimiento anual de 1,9% respecto al mismo mes de 2024.
Las remesas —los envíos de dinero que los inmigrantes en Estados Unidos envían a sus familias en México— son una fuente importante de ingresos para cubrir necesidades básicas como alimentación, educación y vivienda, por lo que cualquier disminución puede afectar la economía diaria de los hogares que las reciben.
Expertos señalan que la reducción se debe principalmente a dos factores: los cambios demográficos de la comunidad mexicana en Estados Unidos y las deportaciones, que según el Gobierno de Trump, sumaban 500.000 desde enero hasta octubre de 2025.
Históricamente, la población mexicana ha sido el mayor grupo hispano en Estados Unidos. En 2024, sumaron 38,9 millones (11,5 %), un importante aumento comparado con los 35,9 millones contabilizados en 2020, según los datos del Censo.
Y es también el país latinoamericano que más ciudadanos ha visto regresar: más de 100.000 deportados, el 53 % de todas las deportaciones de latinos desde EE.UU., según un análisis de CNN del número de deportados latinoamericanos durante los primeros 10 meses de su mandato.
Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Inter-American Dialogue, explica que los inmigrantes mexicanos están cada vez más asentados y con vínculos familiares que, con el tiempo, reducen la necesidad de enviar dinero regularmente.
“Los mexicanos llevan en promedio 26 años viviendo en Estados Unidos, y el ciclo de envío es de 30 años. Por cada año que pasa, más del 2% de los remitentes deja de enviar, mientras que el crecimiento de nuevos remitentes es de menos del 0,8%”, dijo Orozco a CNN.
Orozco añade que muchos de los hijos de los migrantes ya residen en EE.UU., lo que disminuye la urgencia de transferir dinero. El informe “Flujos de transferencias de dinero desde EE. UU. en 2026: proyecciones preliminares” del Inter-American Dialogue confirma esta tendencia: los migrantes tienden a dejar de enviar dinero tras completar un ciclo de remesas cercano a 30 años, con los mexicanos representando la mayor proporción de esta población.
A estos cambios demográficos se suman las deportaciones que, a diferencia de años anteriores —cuando se concentraban principalmente en la frontera y afectaban a migrantes recién llegados o que intentaban cruzar—, ahora alcanzan a personas que llevan años viviendo y trabajando en Estados Unidos y enviando dinero a sus familias.
“Las deportaciones han creado un vacío de mano de obra que la economía estadounidense no puede suplir”, advierte Orozco. “El 90 % de los deportados llevaba en promedio cuatro años en EE.UU., frente a menos del 20 % en años anteriores”.
El impacto es notable en sectores que dependen de trabajadores indocumentados, como la agricultura, la construcción y el procesamiento de alimentos, donde representan entre 15 % y 20 % de la fuerza laboral, según Goldman Sachs.
El Departamento de Agricultura, estima que el 42 % de los trabajadores agrícolas contratados no tienen autorización para trabajar. Tan solo en los primeros meses de 2025, 1,4 millones de personas habían abandonado la fuerza laboral estadounidense, de las cuales 802.000 nacieron en el extranjero, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
Los trabajadores agrícolas no se incluyen en los informes mensuales oficiales de empleo, pero los analistas coinciden en que la política migratoria está teniendo un impacto general en todo el país.
A pesar de que la ofensiva migratoria del Gobierno de Trump parece no dar tregua y la incertidumbre política persiste, Orozco prevé un repunte gradual en el envío de remesas durante la segunda mitad de 2026.
El repunte, dice, podría estar impulsado por la creciente demanda de mano de obra no calificada que las visas temporales H2A, H2B e incluso H1B no logran cubrir, así como por el cambio de los envíos en efectivo hacia transferencias digitales, que pueden ser hasta 15 % más altas.
Esta tendencia ya se observa en la práctica: el 99,1 % de las remesas se envió por transferencias electrónicas en 2025, por un total de US$ 61.197 millones, de acuerdo con datos del Banco de México. De ese monto, el 49,6 % se cobró en efectivo (30.331 millones), mientras que el 50,4 % se depositó directamente en cuentas bancarias (30.866 millones).
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