Qué sabemos de Emiliano Andrade-Covarrubias, el hombre que murió en un centro de detención de ICE en Texas
Por Rocío Muñoz-Ledo, CNN en Español
Emiliano Andrade-Covarrubias, un inmigrante mexicano de 56 años, murió el pasado sábado bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés), un nuevo caso que ha llevado al Gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a exigir que se esclarezcan las circunstancias de su muerte y a anunciar que presentará una nueva demanda ante las autoridades estadounidenses.
Andrade-Covarrubias murió en un centro de detención en Laredo, Texas, y su familia ha cuestionado que el hombre, que sufría de enfermedades crónicas, pudo no haber recibido la atención médica que necesitaba.
“Este compatriota fue detenido en junio y la familia, lo que nos dijo, es que él sufría de diabetes e hipertensión y, probablemente, no tenía todos los medicamentos”, dijo la mandataria durante su conferencia de prensa este lunes tras lamentar el fallecimiento.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) dijo en un comunicado enviado a CNN que Andrade-Covarrubias, un mexicano que había obtenido la residencia permanente de manera “fraudulenta” según la agencia, fue hallado inconsciente en su cama en el Centro de Procesamiento de Rio Grande la mañana del sábado.
“El personal de seguridad declaró una emergencia médica e inició de inmediato las maniobras de reanimación. Se solicitó la asistencia del servicio de emergencias médicas del Departamento de Bomberos de Laredo, pero, pese a los esfuerzos por salvarle la vida, Andrade fue declarado muerto a las 10:10 a.m.”, explicó el DHS.
Las autoridades estadounidenses señalaron que todavía se desconoce la causa de la muerte y que esperan los resultados de la autopsia para determinarla. También informaron que Andrade-Covarrubias tenía diabetes, hipertensión y ansiedad, aunque aseguraron que durante su detención “recibió atención médica adecuada y fue atendido por profesionales de la salud”.
Sheinbaum dijo que el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, está en contacto con la familia y anunció que presentarán una demanda en Estados Unidos por la muerte. “Debe haber protección a los derechos humanos”, dijo la presidenta.
La de Andrade Covarrubias se suma a al menos 60 muertes de inmigrantes bajo custodia de ICE que se han registrado durante el segundo mandato del presidente de EE.UU., Donald Trump, en medio de una política migratoria que ha aumentado las detenciones y deportaciones desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Además, con la muerte de Andrade-Covarrubias, ya son 18 los mexicanos fallecidos bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses durante el mismo periodo. También es el segundo mexicano que muere en un centro de detención en Texas en el último año.
Hace apenas cuatro meses, el 19 de junio, Félix Alcorta Rodríguez, de 63 años, fue encontrado inconsciente mientras estaba detenido en el Centro de Detención del condado de Webb y fue trasladado a un hospital, donde murió, según ICE. CNN consultó al DHS para saber si ya estaban listos los resultados de la autopsia. La agencia remitió a un reporte de ICE que detalla los problemas cardíacos y la cirrosis que padecía Alcorta, pero no precisa la causa oficial de su muerte.
Durante décadas, Emiliano Andrade-Covarrubias se ganó la vida pintando apartamentos y casas en Dallas, mientras trabajaba para terminar de construir la suya en México.
Su hija Estefani Andrade, ciudadana estadounidense de 29 años, contó a The Texas Tribune que su padre viajaba entre ambos países para avanzar en la construcción de esa casa. Aunque había hecho su vida en Dallas y tenía tres hijos adultos, todos nacidos en Estados Unidos, nunca abandonó la idea de regresar algún día a México.
Pero en junio, uno de esos viajes terminó con su detención. Andrade-Covarrubias regresaba de México en autobús cuando las autoridades migratorias estadounidenses lo detuvieron, según contó su hija.
El DHS dijo a CNN que el arresto ocurrió el 26 de junio, cuando intentaba ingresar al país por el puente Juárez-Lincoln, en Laredo, y quedó bajo custodia de ICE mientras enfrentaba un proceso de deportación. Aunque tenía residencia permanente, las autoridades estadounidenses lo consideraron “inadmisible” al determinar que había obtenido ese estatus de “manera fraudulenta”, pues no declaró un arresto por robo de propiedad en 2004.
Registros judiciales de Texas revisados por CNN muestran que Andrade-Covarrubias enfrentó un cargo de robo en el condado de Dallas en julio de 2004. Según los documentos, el caso fue desestimado meses después, en enero de 2005.
Andrade-Covarrubias permaneció durante meses en el Centro de Procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas, donde murió el sábado, 17 de octubre.
“Mi querido padre, Emiliano Andrade, falleció recientemente mientras se encontraba detenido en un centro de detención del ICE. Creemos que no recibió la atención médica que tanto necesitaba”, escribió su hija Estefani en una campaña de GoFundMe que creó para recaudar fondos para cubrir los gastos funerarios de su padre.
“Su fallecimiento ha dejado a nuestra familia devastada, con el corazón roto y luchando por asimilar una pérdida tan inesperada”, añadió.
Su hija dijo a la publicación digital que su padre le contaba que se sentía mal y que había buscado ayuda del personal médico del centro, pero que, según él, “simplemente lo ignoraban”.
Estefani declinó hacer comentarios a CNN por el momento y pidió respetar su privacidad.
Tras visitar el Centro de Procesamiento Río Grande, el congresista demócrata Henry Cuellar dijo que envió a ICE siete preguntas por escrito sobre la atención médica que recibió el mexicano y los procedimientos que se siguieron antes de su muerte.
“Cualquier muerte bajo custodia federal es un asunto grave, y la familia de Emiliano Andrade-Covarrubias merece respuestas”, escribió Cuellar en una publicación en su cuenta de X.
El congresista dijo que está a la espera de una respuesta de ICE y que continuará insistiendo hasta “tener una comprensión clara de lo ocurrido”.
Por su parte, la Cancillería de México dijo en un comunicado que había activado los protocolos necesarios y estaba acompañando a la familia de Andrade-Covarrubias, al tiempo que exigió una investigación “pronta, exhaustiva y transparente que permita esclarecer las circunstancias del fallecimiento”.
El gobierno de la presidenta Sheinbaum ha pasado de solicitar investigaciones y enviar notas diplomáticas por estas muertes a llevar algunos expedientes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), acompañar acciones legales y ahora a presentar denuncias ante el Departamento de Justicia de EE.UU. y las fiscalías estatales.
“El Gobierno de México expresa su profunda preocupación ante la recurrencia de fallecimientos de personas mexicanas bajo custodia o en el contexto de operativos migratorios en Estados Unidos”, añadió la Cancillería mexicana.
En casos previos, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. ha rechazado que haya un aumento de muertes en sus instalaciones u operaciones y aseguró en un comunicado enviado a CNN que las personas detenidas “reciben un debido proceso completo, son provistas con alimentos adecuados, agua y tratamiento médico, y tienen oportunidades de comunicarse con sus familiares y abogados”. En la misma línea, negó que sus funcionarios cometan abusos.
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