En plena carrera espacial, China aplaza el lanzamiento de una misión lunar sin precedentes para buscar agua
Por Jackie Wattles y Simone McCarthy, CNN
El muy esperado lanzamiento de la misión robótica china Chang’e-7, diseñada para explorar el polo sur lunar en busca de hielo de agua —un recurso de gran valor que Estados Unidos también espera utilizar—, “no podrá llevarse a cabo durante la ventana prevista para este año”, según un comunicado de la Oficina de Ingeniería Espacial Tripulada de China difundido por los medios estatales chinos.
Se esperaba que el despegue de la misión tuviera lugar tan pronto como el domingo por la noche o el lunes por la mañana, hora de Beijing. Ahora no está claro cuándo podría intentar lanzar la misión china.
La razón exacta del retraso no se aclaró de inmediato. Los medios estatales se limitaron a informar que la “sonda lunar no cumple con las condiciones de lanzamiento” y que la “evaluación se realizó siguiendo los principios de prudencia, fiabilidad y éxito absoluto de la misión”.
Estados Unidos y China compiten por establecer asentamientos en el polo sur lunar, donde se cree que existe agua en abundancia en forma de hielo dentro de cráteres en sombra permanente.
Ninguna misión ha analizado directamente el agua en la Luna hasta la fecha, algo que la Chang’e-7 intentará hacer.
Aunque Estados Unidos ha detectado y comenzado a estimar el tamaño de los depósitos de hielo de agua mediante sensores remotos en satélites en órbita, nunca ha logrado enviar con éxito una sonda para perforar y extraer dicho recurso.
Una empresa con sede en Texas, Intuitive Machines, envió a la Luna en 2025 una sonda perforadora destinada a buscar agua. Sin embargo, la nave sufrió un percance al intentar aterrizar en el terreno notoriamente traicionero del polo sur y no pudo cumplir los objetivos de su misión.
No obstante, el retraso en el lanzamiento de la misión Chang’e-7 podría devolver la competitividad a este capítulo de la “carrera espacial” (término utilizado por funcionarios estadounidenses para describir la pugna con China).
Estados Unidos tiene varias naves espaciales en camino hacia la misma región lunar que la misión Chang’e-7 tiene como objetivo para el próximo año. La empresa Astrobotic Technologies, con sede en Pittsburgh, podría lanzar su módulo de aterrizaje Griffin al polo sur lunar a finales de 2026. Por su parte, Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos, planea enviar hasta dos módulos de aterrizaje robóticos a la Luna el año que viene. Uno de ellos podría transportar el rover VIPER, un robot de prospección diseñado específicamente por la NASA para buscar hielo de agua y otros recursos lunares.
La convicción de que el polo sur lunar alberga enormes reservas de hielo de agua es una de las razones principales por las que esta región se ha convertido en el escenario central de esta competencia internacional. Este recurso es de gran valor para la exploración del espacio profundo y para una futura base lunar, ya que puede transformarse en aire respirable, agua potable o incluso combustible para cohetes.
Actualmente se desconoce si el hielo de agua está presente en cantidades suficientes para resultar útil en estos fines. Sin embargo, la misión Chang’e-7 podría contribuir a lograr “avances importantes en esta cuestión, refinando y centrando los experimentos para futuras exploraciones y pruebas”, declaró a CNN Yuqi Qian, geólogo lunar de la Universidad de Hong Kong.
Qian señaló que, con la misión Chang’e-7, el programa lunar de China está “pasando de ser un programa de exploración a uno de aprovechamiento de recursos”.
The-CNN-Wire
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