“Estos son tiempos muy difíciles”: cómo es el plan de Cuba para sobrevivir a una de sus peores crisis
Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
El Gobierno de Cuba, asediado por la presión de Estados Unidos en materia energética, ha desplegado una serie de medidas para intentar cubrir servicios elementales en un plan de supervivencia que ya tiene paralelos con el “período especial” de la década de los 90 tras la caída del bloque soviético.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció la semana pasada en una conferencia de prensa que Cuba sufre un “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de EE.UU., luego de que el mandatario Donald Trump firmara un decreto que amenaza con aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
La Habana, que denuncia un “bloqueo criminal” de Washington, también confirmó que no ha recibido crudo desde diciembre, en particular desde Venezuela, que cubría casi un tercio de las necesidades energéticas de la isla y no envió buques desde el ataque estadounidense del sábado 3 de enero en Caracas, en el que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado y trasladado a Nueva York.
“Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles”, reconoció Díaz-Canel. El mandatario aseguró en esa conferencia que las medidas van a “afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de instituciones de todo tipo, de las escuelas, la producción de la economía, el turismo”, entre otros sectores.
También, adelantó que el Gobierno contempla disposiciones del concepto “opción cero”, plan de hace tres décadas que implicó un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras órdenes, aunque matizó que sería “actualizadas porque hay situaciones diferentes en estas directivas”.
El viernes, el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga confirmó que la isla racionará la venta de combustible, aunque no dio detalles ni plazos al respecto, en una decisión adoptada en un Consejo de Ministros extraordinario para abordar la crisis.
El funcionario explicó que Cuba priorizará el poco combustible con el que cuenta el país para “los servicios esenciales”, la generación de electricidad, los “servicios de salud”, el abastecimiento de agua, las actividades de defensa y para “garantizar la sostenibilidad de aquellos sectores que generen ingresos en divisas”, como el turismo.
Además, indicó que facilitará los trámites para que las empresas privadas “que tengan la posibilidad” importen su propio combustible.
El viceprimer ministro también señaló que las “actividades administrativas fundamentales” solo operarán de lunes a jueves con el fin de ahorrar energía.
Por su parte, el Ministerio del Trabajo pidió a las empresas estatales que faciliten el teletrabajo y la reubicación de los trabajadores. El titular de la cartera, Jesús Otamendiz, anunció que los centros de trabajo públicos deberán ajustar sus horarios en concordancia con la situación energética de la zona en la que se encuentren.
Además, explicó que, en caso de que el trabajador no pueda teletrabajar ni reubicarse, se le aplicará una “interrupción laboral” hasta que solucione su situación manteniendo su salario durante un mes.
En La Habana, las autoridades de transporte público admitieron en redes sociales que se limitaba, aún más, la circulación de buses, aunque sin especificar qué rutas o frecuencias.
A su vez, la dirección de Ómnibus Nacionales en la provincia de Las Tunas suspendió desde el viernes todas sus rutas principales —menos la de La Habana— debido a “la compleja situación con la disponibilidad de combustibles en el país”.
Es un área que ya estaba afectada por la crisis energética: según datos oficiales, registró una caída del 93 % interananual entre enero y septiembre de 2025.
El Gobierno empezó a cerrar algunos hoteles de la isla y a trasladar a los turistas a otras instalaciones, según confirmaron el sábado fuentes del sector a la agencia EFE.
El sector turístico en Cuba, considerado uno e los motores de la economía cubana, viene arrastrando caída tras caída en el número de visitantes. En 2025, tuvo su peor registro de viajeros internacionales (1,8 millones) desde 2002, sin contar los años de la pandemia de covid-19.
Pérez-Oliva Fraga declaró el viernes en la televisión estatal que “se ha diseñado un plan en el turismo para reducir los consumos energéticos, compactar las instalaciones turísticas, y aprovechar la temporada alta que está transcurriendo en estos momentos en nuestro país”.
La “compactación” anunciada afecta principalmente a algunas instalaciones turísticas ubicadas en el balneario de Varadero y de los cayos del norte de la isla.
En medio de la escasez, varias aerolíneas internacionales están tomando medidas ante la dificultad de recargar combustible en la isla.
Air Canada, la principal línea aérea de Canadá, anunció este lunes que de forma inmediata suspenderá sus servicios a Cuba por la falta de combustible, una medida que agravará aún más la crisis del sector turístico, ya que Canadá es uno de los países de origen desde donde más viajeros llegan a la isla.
Por su parte, las aerolíneas españolas Air Europa e Iberia, con rutas diarias a La Habana, informaron que sus vuelos desde la isla a Madrid incluirán una parada técnica de repostaje en República Dominicana.
Distinto es el caso de las aerolíneas mexicanas, cuyos vuelos siguen operando con normalidad. “Nuestras aeronaves estarán recargando el combustible suficiente en México que nos permita seguir operando los vuelos” de ida y vuelta, dijo a CNN la aerolínea Viva Aerobus. Aeroméxico respondió en un correo electrónico que mantiene la operación de su ruta Ciudad de México-La Habana y que informará a través de sus canales oficiales cualquier actualización.
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Con información de Uriel Blanco, Rocío Muñoz-Ledo y Michael Ríos, de CNN, y la agencia EFE.