Trump está por anunciar el reemplazo de Powell. Un finalista apoyó a demócratas, impuestos más altos y más inmigración
Por Matt Egan, CNN
El presidente Donald Trump planea anunciar el viernes por la mañana a su candidato para presidir la Junta de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos. Entre los finalistas está Rick Rieder, ejecutivo de BlackRock, quien cumple con muchos de los requisitos.
Este influyente inversionista cuenta con el respeto de Wall Street y un profundo conocimiento de los mercados financieros. Se cree que Rieder prefiere tasas de interés más bajas, una prioridad para un presidente que busca recortes significativos. Además, Rieder tiene una presencia mediática que agrada en la Casa Blanca.
Por eso, Rieder ascendió en los mercados de predicción como favorito para presidir la Fed en los últimos días.
Sin embargo, esto cambió este jueves por la noche, cuando Trump dijo que su elección no sorprendería a nadie y que “mucha gente piensa que esta persona pudo haber estado allí hace unos años”. Esto sugiere fuertemente a Kevin Warsh, exfuncionario de la Fed y finalista en 2017, cuando Trump eligió finalmente a Jerome Powell. Warsh estuvo en la Casa Blanca este jueves, poco después de que Trump calificara a Powell de “idiota”.
No obstante, Rieder sigue teniendo mejores probabilidades en el mercado Kalshi que el economista de la Casa Blanca Kevin Hassett y el actual gobernador de la Fed, Christopher Waller.
Aun así, algunos comentarios previos de Rieder sobre políticas de Trump, su falta de experiencia en el sector público y sus donaciones políticas a críticos de Trump podrían jugar en su contra para este cargo.
Rieder, considerado una opción sorpresiva, ha criticado en el pasado una de las principales medidas legislativas de Trump en su primer mandato: la reducción del impuesto sobre la renta corporativa al 21 %.
“Creo que el 21 % es demasiado bajo”, dijo Rieder a CNN en marzo de 2021. El ejecutivo de BlackRock argumentó que el beneficio para las empresas era “demasiado alto”, señalando que muchas compañías usaron esos ahorros para recomprar acciones y beneficiar a los accionistas.
Durante la campaña de 2020, Joe Biden propuso aumentar la tasa del impuesto corporativo.
Rieder afirmó entonces que la economía estadounidense “definitivamente” podría soportar un aumento de ese impuesto.
“Imagino que no mencionó eso durante su entrevista en la Casa Blanca”, bromeó Stephanie Roth, economista jefe de Wolfe Research.
No está claro si Rieder sigue apoyando una tasa más alta, algo sobre lo que el presidente de la Fed no tiene injerencia directa.
Un portavoz de BlackRock declinó comentar sobre las declaraciones de Rieder de hace cinco años.
En esa misma entrevista de 2021, Rieder minimizó las preocupaciones sobre la inflación que surgían en ese momento. Dijo que la inflación podría llegar a 2,5 %, pero enfatizó que no le preocupaba un aumento “explosivo” de los precios.
Sus comentarios coincidían con el consenso de economistas y funcionarios de la Fed, quienes entonces no preveían una inflación persistente.
Pero en junio de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, la ruptura de cadenas de suministro y el estímulo fiscal, la inflación se disparó a un máximo de cuatro décadas: 9,1 %.
Rieder también podría diferir de Trump en otro tema clave: la inmigración.
En abril de 2023, Rieder expresó su apoyo a lo opuesto de la política migratoria de Trump.
Coincidiendo con muchos economistas, Rieder dijo que Estados Unidos necesita más, no menos, trabajadores nacidos en el extranjero para compensar el retiro de los baby boomers.
“En la mayoría de las economías del mundo, se necesita inmigración”, dijo Rieder en un podcast de Morningstar.
Señaló que aerolíneas, hoteles y otras empresas “no pueden operar a plena capacidad” porque “simplemente no encuentran suficiente mano de obra”.
“Con una población que envejece, sin inmigración es muy difícil solucionar eso”, añadió.
De hecho, el crecimiento del empleo en EE.UU. se desaceleró notablemente el año pasado, en parte porque la oferta de trabajadores disminuyó a medida que Trump intensificó las deportaciones.
En contraste con los argumentos de Rieder, la Casa Blanca celebró la migración neta negativa en 2025 —la primera en medio siglo— como uno de los “365 logros” de Trump en su primer año de regreso al poder.
“Por primera vez en 50 años, ahora estamos viendo migración inversa”, dijo Trump la semana pasada en una conferencia de prensa.
Rieder también ha donado en los últimos años a demócratas como el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, el senador Cory Booker y los exsenadores Jon Tester y Sherrod Brown, de acuerdo con registros federales.
Además, el ejecutivo de BlackRock ha contribuido a republicanos críticos de Trump, como Nikki Haley, Jeb Bush y el exgobernador de Maryland, Larry Hogan.
Por supuesto, las donaciones de campaña tienen poco que ver con la capacidad de Rieder para presidir la Fed.
Sin embargo, podrían perjudicar su candidatura en la Casa Blanca, dada la polarización actual, el historial de Trump de tomar represalias contra adversarios y su deseo de elegir a un leal para el cargo.
Larry Kudlow, presentador de Fox Business y exasesor económico de Trump, criticó las donaciones de Rieder a “la nunca trumpista” Haley y a demócratas “ultraizquierdistas” esta semana.
“Kevin Warsh y Kevin Hassett entienden la economía de Trump. Pueden ser independientes, pero comprenden que el auge económico impulsado por la oferta no causa inflación. No obstante, nadie puede estar seguro sobre Rick Rieder de Wall Street”, escribió Kudlow en The New York Sun.
Consultado sobre las donaciones de Rieder, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, dijo que Trump anunciará su elección para la Fed “en el momento apropiado”.
“Cualquier información sobre el proceso de designación para la presidencia de la Reserva Federal hasta entonces es una pérdida de tiempo para todos”, afirmó Desai.
A diferencia de Warsh y Hassett, el currículum de Rieder tiene una brecha importante: no tiene experiencia en el sector público.
Según el exfuncionario de la Fed Vincent Reinhart, los 10 presidentes de la Fed desde 1935 han ocupado cargos en el poder ejecutivo.
Powell, por ejemplo, trabajó en el Departamento del Tesoro durante el Gobierno de George H. W. Bush, mientras que Janet Yellen fue economista principal en la Casa Blanca de Clinton.
La falta de experiencia gubernamental de Rieder podría dificultar su adaptación al cargo.
Por otro lado, esta diferencia podría hacerlo más atractivo para Trump, quien no teme romper normas. Ni Trump ni muchos de sus secretarios tenían experiencia previa en el Gobierno.
Ed Mills, analista de políticas en Washington de Raymond James, dijo a CNN que los antecedentes y donaciones de Rieder podrían generar “momentos incómodos” en una posible audiencia de confirmación.
“¿Hay una prueba concluyente? Todavía no”, dijo Mills. “Y para Trump, tener a alguien del sector privado es una gran ventaja. Rieder es conocido y respetado en Wall Street. Y el mercado siempre pone a prueba al nuevo presidente de la Fed”.
Mills señaló que Trump sabe que necesita una economía fuerte y mercados estables para que los republicanos eviten un mal resultado en las elecciones de medio término de noviembre.
La realidad es que puede que no haya un candidato perfecto que cumpla con todos los requisitos que Trump busca en un presidente de la Fed.
Por ejemplo, Hassett favorece tasas más bajas, pero algunos en Wall Street lo ven como demasiado leal a Trump, lo que podría inquietar al mercado de bonos.
Waller y Warsh son respetados por los inversionistas, pero podrían ser demasiado independientes para Trump.
“El problema es que ninguno de los candidatos tiene todas las características que Trump quiere: alguien leal, moderado en política monetaria y con credibilidad ante los mercados”, dijo Roth.
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Simone Pathe, de CNN, contribuyó con este reporte.